domingo, 8 de marzo de 2009

Felíz día mujeres...

Siempre ten presente que la piel se arruga,
el pelo se vuelve blanco,
los días se convierten en años...
Pero lo importante no cambia,
tu fuerza y tu convicción no tienen edad.
Tu espíritu es el plumero de cualquier teleraña.
Detrás de cada línea de llegada, hay una de partida.
Detrás de cada logro, hay otro desafío.
Mientras estés viva, siéntete viva.
Si extrañas lo que hacías, vuelve a hacerlo.
No vivas de fotos amarillas...
Sigue aunque todos esperen que abandones.
No dejes que se oxide el hierro que hay en ti.
Haz que en vez de lástima, te tengan respeto.
Cuando por los años no puedas correr, trota.
Cuando no puedas trotar, camina.
Cuando no puedas caminar, usa el bastón…
¡Pero nunca te detengas!

Madre Teresa de Calcuta

domingo, 15 de febrero de 2009

domingo, 1 de febrero de 2009

Confiar... Miguel Ángel Santos Guerra

Un buen artículo para pensar...
Sobre la crisis de confianza que estamos atravesando...

Para visitar...

Hola gente linda...
Ya volví de mis vacaciones en Boca del Cufré... Uruguay... un lugar mágico...
Saqué más de 600 fotos... Y quise armar un espacio para compartir con ustedes
la belleza del lugar... Paz... armonía, naturaleza...
Ibamos a comprar verduras directamente a una quinta (nos servíamos de las plantas)
Me despertaba y desayunaba duraznos sacados de los durazneros directamente...
Por momentos, en la playa, estaba yo sola, a pesar de ser un día espectacular...
Acá les muestro algo... http://lodedonleandro.blogspot.com/

Y acá más fotos...
http://picasaweb.google.com/lodedonleandro/BocaDelCufre#
Besitos
Lala

domingo, 11 de enero de 2009

Páginas útiles...

Agregué a la derecha de este blog con el título de "Páginas útiles"
la lista de páginas que suelo utilizar, ya sea sobre Educación,
Noticias, Clima, Servicios, etc...
Para tener las direcciones siempre a mano...
Besitos
Lala

La niña que silenció al mundo por 6:32 minutos...

Una verdadera lección...

Gracias Mimí por compartirlo en tu blog....

http://historiasenmicamino.blogspot.com/

miércoles, 31 de diciembre de 2008

Brindar por brindar...


Brindar por Brindar
por Mex Urtizberea


Brindemos.
Brindemos todo lo que podamos brindar.
Brindemos por brindar.
Brindémonos.
Que todo el mundo brinde lo mejor que tenga para brindar.
Que cada uno brinde su aporte.
Que el mundo brinde oportunidades;
que los economistas brinden soluciones;
que los comerciantes brinden mejores precios;
que la escuela brinde herramientas que sirvan;
que el fútbol brinde espectáculo;
que los políticos no brinden espectáculo.
Que los horóscopos brinden buenas noticias en Amor;
que los pronósticos no brinden fantasía;
que los hospitales públicos brinden la mejor atención;
que las empresas privatizadas brinden mejores servicios.
Que los vecinos se brinden ayuda;
que los padres brinden apoyo a los maestros;
que los maestros brinden apoyo a sus alumnos;
que los alumnos se brinden ayuda entre ellos.
Que los automovilistas no brinden mucho si van a conducir;
que la televisión brinde algo más.
Que se les brinde tierra a los sin tierra, techo a los sin techo, alimento a los subalimentados.
Que los sueños brinden realidad;
que la realidad brinde algunos sueños.
Que la industria brinde trabajo bien remunerado.
Que las fronteras no brinden muros;
que a las víctimas se les brinde justicia.
Que los lectores sigan brindando su tiempo para la lectura.
Que los libros brinden libertad.
Que los libreros brinden ofertas.
Que la historia brinde lecciones.
Que la naturaleza nos brinde sus disculpas;
que nadie tenga que pedir disculpas por brindarse a su propia naturaleza.
Que los gobernantes se brinden a los ciudadanos.
Que las personas se brinden confianza;
que los que se brindan por entero al prójimo sean festejados.
Que a nadie le falte un festejante con quien brindar.
Que el pasado nos brinde experiencia;
que la experiencia no nos brinde sólo canas.
Que el Primer Mundo brinde un buen trato al Ultimo Mundo;
que no se brinden acuerdos en desacuerdo con el mundo.
Que haya más brindados y menos blindados.
Que brindar por la paz sea más que una frase hecha.
Que la política brinde la posibilidad de evitar las guerras.
Que ningún gobernante, por brindar de más, inicie una guerra.
Que los soldados brinden en sus casas con sus familias.
Que la familia brinde un lugar para ser feliz.
Que la vida nos brinde siempre otra oportunidad.
Que todo el mundo brinde.
Que cada uno brinde su aporte.
Brindemos.
Brindemos todo lo que podamos brindar.
Brindémonos.
Antes del brindis, después del brindis, brindemos un tiempo mejor.
Brindemos un futuro.
Brindemos, que todas las Noches pueden ser Buenas,
si cada uno brinda al mundo lo mejor que tiene para brindar.
Nadie nos quita lo brindado.

martes, 23 de diciembre de 2008

Dame una mano...

Hola gente linda...
Acá va la Presentación de Power Point (PPS)
que armé con las fotos de la muestra sobre animales en extinción
que hicieron mis alumnos de sexto...
Son esculturas con materiales de desecho (papel, cartón, recipientes plásticos, etc)
de animales argentinos que se encuentran en peligro de extinción...
No quedó con la música original que es "Celebra la vida" de Axel...
ni se ven todas las fotos y transiciones pero es una muestrita al menos...
Si se lo quieren bajar completo y "con todos los chiches" hacen clic en...
http://www.4shared.com/file/74826317/99b13b15/Dame_una_mano.html
Luego tienen que hacer clic en Download (el botón azul),
esperar los segundo que se indican,
luego en
Click here to download this file
y cuando aparece otra ventanita poner guardar
y elegir donde guardar el archivo.
Besitos
Lala
Dameunamano

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lunes, 22 de diciembre de 2008

A ponerlo a circular!!!!...


Hoy recibí un mensaje muy movilizador...
y luego un mail de Mimí que nos proponía ponerlo en práctica...
En este mensaje decía que entre los regalos que compremos para estas fiestas,
adquiramos uno más, sin importar que compremos, puede ser una prenda,
un juguete, una golosina, realmente no importa, es lo que sientas y puedas obviamente.
Este paquete también deberá figurar debajo de nuestro árbol,
pero con un papelito que diga "Para Jesús que vive en ti"
El 25 cada uno abrirá su paquete y ese quedará debajo del árbol
y a partir del día 26, cada uno decidirá si es ahí donde lo deja o lo lleva consigo,
ya llegará Jesús en su busca.
Cuando sientas que encontraste a la persona que se lo darás,
ni él ni vos se olvidarán el momento y es muy probable que esto cambie la vida de alguien.
Me encantó esta idea porque si de apoco podemos implementar esta simple costumbre
quizás encontremos un cambio que tan necesario se está haciendo a nivel mundial,
volver a los sentimientos que cada vez se alejan más.
Espero les haya gustado tanto como a mi esta idea.
A poner este mensaje a circular!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Besitos
Lala
(Me prendo a la idea de Mimí)

martes, 18 de noviembre de 2008

La erosión psicológica del docente...


La erosión psicológica del docente: Un problema oculto
Por Jacinto Inbar *

"El hombre no está preocupado por las cosas,
sino por la idea que tiene de las cosas"
Epictecto
A aquellos que hemos tenido la suerte de cumplir roles educativos y que posteriormente incursionamos en el mundo de la psicoterapia nos es muy familiar la sensación de estar "fundido", "quemado", o "erosionado" —expresiones utilizadas con relativa frecuencia por un número significativo de docentes.
Esa sensación de agotamiento emocional que se expresa por una pérdida progresiva y gradual de la energía del docente y de su preocupación por satisfacer las necesidades del alumno ha sido ocultada o deslegitimizada por el sistema educativo, por los padres e inclusive por los propios educadores.
Esto ocurre simultáneamente con los esfuerzos que realiza la sociedad argentina por medio de su sistema educativo para desarrollar, difundir e implementar cambios importantes en las estructuras, programas, metodologías y contenidos adecuándolos a las necesidades emergentes de toda comunidad dinámica y moderna.
Este proceso de transformación puede realizarse efectivamente, en la medida en que todos los agentes de cambio significativos inviertan sus recursos ideológicos, capacidad profesional y sensibilidad en procura de tan trascendentales objetivos.
Los docentes cumplen un papel fundamental en este proceso de cambio. Sin embargo, la escuela, debido a su estructura organizacional jerárquica (sistema "plano", con pocas posibilidades de movilidad profesional interna), las expectativas del rol docente que han desarrollado la sociedad argentina y el propio sistema educativo, especialmente a partir del Congreso Pedagógico Nacional; los grupos de presión (entre ellos los padres y los propios colegas); y los receptores de la actividad pedagógica (los alumnos), como así también la entrega constante en la búsqueda de solución y satisfacción de las necesidades del educando, con su correspondiente carga emocional que ello significa, contribuyen potencialmente a la creación de condiciones estresantes y de un desgaste o erosión psicológica, que a su vez influyen en las atribuciones causales de su conducta, y especialmente en los efectos que su comportamiento produce en el educando.
Los datos obtenidos por medio de diagnósticos institucionales en colegios, encuestas realizadas en seminarios y talleres de reflexión, y en la práctica clínica con docentes, nos ha estimulado a considerar la relevancia de este fenómeno, el cual emerge justamente cuando se hacen esfuerzos significativos para desarrollar, revitalizar y transformar el sistema educativo, tratando de fortalecer simultáneamente la imagen del educador y revalorizar su profesión.
Cuando tratamos de descubrir algunas características idiosincráticas en aquellos docentes que reportan una mayor sensación o percepción de stress y un desgaste emocional considerable, descubrimos que este fenómeno ocurre precisamente en individuos comprometidos con su profesión y tarea educativa, lo que significa una base de dedicación, responsabilidad, involucramiento e identificación con los ideales y objetivos pedagógicos del sistema educativo.
Efectivamente, estos educadores constituyen el recurso humano más importante y significativo en la producción de las transformaciones y cambios deseados. Observamos entonces la existencia de una relación circular que debe ser modificada: los que pueden crear el cambio necesario son los más comprometidos, pero también los potencialmente más vulnerables a las posibilidades de la erosión psicológica y al desgaste emocional.
Sería conveniente realizar algunas aclaraciones conceptuales que ayudarían a la comprensión del fenómeno y, por ende, a identificar ciertas estrategias de confrontación eficaces.
El stress se produce en el educador cuando percibe una sobrecarga o exceso de las exigencias del entorno físico y social, superiores a las capacidades percibidas del individuo para responder satisfactoriamente. En otras palabras, el stress percibido es función de las amenazas percibidas y de los recursos de confrontación percibidos por el docente (Inbar, 1983).
La siguiente fórmula desarrollada en el mencionado articulo, nos permitirá ilustrar la relevancia de la evaluación cognitiva en la experiencia del stress, y podrá servirnos para comprender ciertas estrategias de confrontación efectivas.
Es decir que la intensidad del stress vivenciado por el docente dependerá de su percepción, la auto-evaluación de sus recursos, capacidades y mecanismos para confrontarse con los factores estresantes.
La percepción del educador, su evaluación cognitiva e interpretación de los factores del entorno, basadas en experiencias de aprendizaje social previas son las que determinarán la magnitud del stress vivenciado. Como fue claramente expresado por Baringoltz (1988), "lo que influye en gran medida en el estado emocional (del docente, en nuestro caso), en sus ideas y en su conducta no son los sucesos de la vida (del colegio) en sí mismos sino la interpretación que se hace de ellos". (Perspectivas Sistémicas, 1988, 1, pág. 7).
Desde una perspectiva relacional, es decir que tiene en cuenta las condiciones ambientales, las características del individuo y la relación entre los distintos factores desde una concepción multicausal, el stress y el fenómeno de la erosión psicológica son una relación particular entre el entorno físico y social y el individuo que lo evalúa como amenazante o por encima de sus capacidades o recursos personales. El comportamiento del educador es mediatizado por el proceso de evaluación cognitiva, él expresa una relación idiosincrática que se establece entre el docente poseedor de características peculiares y distintivas (creencias, valores, estilos de elaborar y procesar la información y la percepción) y el entorno.
Es importante diferenciar entre los dos conceptos mencionados, el stress y la erosión psicológica, pues no son sinónimos ni términos intercambiables. El poder suponer que la acumulación de vivencias estresantes conducen inevitablemente a la erosión psicológica del docente es errónea en su concepción. Mientras que el stress puede, eventualmente, producir efectos negativos, en circunstancias determinadas puede inclusive producir resultados positivos, potenciando los logros y el rendimiento. En cambio el desgaste emocional sólo tiene consecuencias negativas para la persona (docente) y para el receptor de su gestión educativa (alumno).
La erosión psicológica puede ser definida como un estado de agotamiento físico, emocional y mental proveniente de la interacción constante, intensiva y comprometida, en atmósfera cargada de emocionalidad.
Los docentes que experimentan esta sensación de agotamiento pierden la motivación y la preocupación que tanto los caracterizaba en otros momentos de su accionar educativo, disminuyen el contacto emocional llegando a relacionarse con el alumno de una manera desinteresada y deshumanizante.
La erosión psicológica conduce a una disminución del rapport entre el docente y el educando, en la calidez del educador y su satisfacción con la tarea e influye en la motivación del alumno y en la efectividad de la gestión educativa y los logros alcanzados por el educador-educando en el proceso creativo de enseñanza-aprendizaje. Inclusive este síndrome puede manifestarse a través de conductas dogmáticas y autoritarias, permitiendo poca expresión de los alumnos y sólo en situaciones firmemente controladas.
A esta altura del artículo es primordial enfatizar el peligro de acusar a la víctima. Nos referimos a que el educador erosionado, agotado, fundido, es en realidad producto de su propia conducta involucrada y comprometida, pero también, de un sistema organizacional que por su estructura, dinámica, expectativas (que incluyen la de los padres, colegas, supervisores, alumnos, sociedad y el "mandato ideológico"), vulnerabilidad y conflicto esconde un potencial enorme de erosión.
Con el tiempo se desarrolla en la persona un sentimiento de impotencia pues, a pesar de los esfuerzos realizados, el docente no recibe el reconocimiento y la valoración por los logros alcanzados. A esta sensación que se desarrolla al percibir el individuo que no puede controlar los resultados o contingencias de su propia conducta, acostumbramos a definirla como indefensión o desesperanza aprendida (Seligman, 1965, 1976).
Distinguimos oportunamente entre la manifestación del stress y la erosión psicológica, pudiendo considerar a esta última manifestación como una etapa final en la progresión de intentos infructuosos de confrontarse con las condiciones de stress negativo sin tener salida, sin contención o marco o sistema de apoyo.
Diversas pueden ser las estrategias de confrontación propuestas para la disminución del stress y su posible resultado gradual, la erosión psicológica, dependiendo su elección del modelo conceptual, referencial y operativo con el cual cada uno se identifique.
Algunas estrategias priorizan el enfrentamiento directo de los factores de stress (proponen por ejemplo de "entrenamiento asertivo"); otras privilegian la creación de grupos de apoyo social y profesional (con sus consiguientes funciones diferenciadas, v.g. de escucha, de apoyo y desafío profesional y emocional, esclareciendo la "realidad social"). Otras enfatizan la importancia de intervenciones sistémicas (productoras de un "verdadero cambio", o de "segundo grado"), o de Desarrollo Organizacional (OD) que modifique la estructura institucional e influya directamente sobre las variables etiológicas que produce el síndrome de la erosión psicológica (v.g. sobre-carga cuantitativa o cualitativa, el clima organizacional, las relaciones interpersonales, etc.).
Cada una de estas propuestas tiene por supuesto su potencial, sus ventajas y desventajas, inclusive algunas investigaciones han brindado datos contradictorios relacionados con los resultados de las distintas estrategias de confrontación. Algunas de éstas son prácticamente difíciles de implementar en las circunstancias actuales y en la realidad socio-económica argentina pues requieren, aparte de tomar conciencia de la situación, presupuestos considerables —como en el caso del Desarrollo Organizacional que, no obstante ser tal vez el más eficaz (el que puede producir el verdadero cambio), es también el más costoso.
Al mismo tiempo, si volvemos a detenernos en el esquema propuesto anteriormente, podemos identificar una posibilidad de que la persona pueda enfrentarse con esos eventos disminuyendo la magnitud, la extensión o intensidad de las experiencias de stress.
Observamos la importancia que tienen las cogniciones (percepciones, pensamientos, ideas, creencias) en el proceso de analizar las situaciones y eventos. En otras palabras, el stress que un docente vivencia dependerá de manera significativa de cómo evalúa los factores que amenazan su bienestar, o las exigencias de su entorno social (padres, "superiores", alumnos, etc.); de la importancia y valor de las consecuencias o de los resultados por la imposibilidad de satisfacer las demandas; y de la medida en que se percibe como capaz y poseedor de los recursos para confrontarse con la situación.
Siendo las emociones y las conductas del educador producto de cómo éste percibe, evalúa y estructura las situaciones y los eventos, podemos suponer que las vivencias de stress y de una potencial erosión o desgaste emocional "dependen" también de él. No es nuestro deseo cargarlo de mayor responsabilidad o de culpa, sino por el contrario, brindarle mayor independencia, autonomía y control en su interacción con la "realidad real".
La intención de nuestra propuesta es "re-educar" al docente, mejor dicho, que éste se auto-re-eduque, aprendiendo a verificar sus supuestos subyacentes, a cuestionar la realidad percibida, a reflexionar sobre distintas explicaciones o atribuciones alternativas, a corregir percepciones y evaluaciones desadaptativas y a adoptar conductas nuevas, ampliando su repertorio interaccional y habilidades de confrontación y resolución de problemas.
Tal vez de esta manera podamos contribuir, modestamente, en el bienestar del docente, en una interacción educador-educando más efectiva y menos desgastadora, en la disminución del abandono prematuro (producto del desgaste emocional) e indirectamente en la calidad del proceso educativo y en la posibilidad de la introducción de cambios tan necesarios en nuestro sistema educativo.


(*) El Dr. Jacinto Inbar de la Universidad de Derby (Inglaterra), Filial Israel es Psicólogo Clínico, Supervisor y Terapeuta Familiar y de Pareja, licenciado en Hipnoterapia, experto en Prevención e Intervenciones en Crisis y Desastres Masivos.

domingo, 2 de noviembre de 2008

Más de 215 kg de tapitas para el Garrahan...

Hola gente linda...
Quiero contarles que en uno de los Colegios donde trabajo
ya juntamos más de 80.000 tapitas para la Fundación Garrahan.
En peso eran 215,500 kg. Buenísimo!!!!!!!!!!!!!!!!!
Gracias a los papis de Abril Glavovich de tercer año
que las llevaron en su camioneta a la Fundación...
Les quería contar esta noticia que me dio mucha alegría...
Besitos
Lala

viernes, 24 de octubre de 2008

Urgencia de adultez... Sergio Sinay

http://www.sergiosinay.com/
“Hasta hace pocos años, la adolescencia era una fase en el desarrollo de las personas, luego se convirtió en una profesión; ahora es una nueva nacionalidad”. Corría 1971 cuando Donald Barr escribió estas palabras en su libro Who Pushed Humpty Dumpty?, una reflexión sobre el papel de los padres en la educación. Barr, quien murió en 2004 a los 82 años, fue un consagrado educador y escritor, decano de la prestigiosa Dalton School y de la Hackley School, ambas en el Estado de Nueva York. Cuando la entonces flamante cultura de la droga echó raíces en colegios y universidades estadounidenses, a mediados de los años 60 del siglo pasado, Barr se destacó por su posición y sus acciones rigurosas en contra de esa tendencia. Casi cuarenta años más tarde sus palabras parecen describir el estado actual de la sociedad argentina. Una sociedad adolescente, que lo es no porque se encamina hacia la adultez, y por lo tanto sólo se encuentra en una pasajera pubertad, sino que ha convertido a la adolescencia en su “nueva nacionalidad”, en un modo de ser y vivir. El especialista alemán en enfermedades psicosomáticas Rudiger Dahlke, autor, del célebre La enfermedad como camino, describe a la adolescencia (en Las etapas críticas de la vida) como una etapa de cambios incesantes, de desconocimiento y descontrol respecto del propio cuerpo, como un tramo guiado por apremios repentinos, en donde domina el impulso y no hay espacio, tiempo ni madurez para la reflexión o la comprensión de los hechos y circunstancias que se protagonizan. Es una fase en la que se desafía a lo existente bajo la creencia de que la historia empezó con uno, existe la tendencia a creerse inmortal y se asumen riesgos absurdos y extremos en el afán de afirmar la propia identidad ante los otros. Se cuestionan normas, se quiere todo de manera inmediata, cuesta aceptar los límites que imponen los mayores o la vida, los estados de ánimo son cambiantes, intempestivos, van de la euforia sin motivo a la más profunda e inexplicable tristeza, de la exaltación generada por cualquier motivo (una conquista amorosa, un triunfo deportivo, el consumo de alcohol, el estreno de unas zapatillas) al más negro de los humores. Y todo sin transición. Tan pronto el adolescente se siente el más bello de los ejemplares humanos, como sucumbe en la más baja autoestima ante la aparición de un grano. El futuro significa nada, una palabra extraña que preocupa a los adultos vaya a saber por qué. Todo es hoy. El gran especialista en terapia familiar Frank S. Pittman dice (en su trabajo Momentos decisivos) que los adolescentes “son poco capaces de actuar contrariamente a sus impulsos o talante, ni aún por su propia supervivencia y todavía menos en bien de su futuro”. Y agrega: “En la vida de una familia, no hay época alguna en la que se requiera mayor estabilidad que durante la adolescencia de uno de sus miembros, sin embargo el adolescente no ofrece ninguna estabilidad, sino que debe extraerla de su familia, no puede venirle de adentro ni de sus pares, tan inestables como él”. Ninguna de las características enumeradas hasta aquí es patológica en sí, se trata de una descripción fenomenológica. Participar de las generalidades de la adolescencia mientras se es adolescente resulta algo natural. El problema sobreviene cuando una masa crítica de adultos dentro de una sociedad se aferra a aquellos comportamientos y los hace parte habitual de su vida y de sus vínculos. Esto ya no es natural. Cuando los adultos se niegan a serlo, cuando pujan por estacionarse disfuncionalmente en una fase cronológicamente superada de su desarrollo evolutivo, no sólo desertan de su maduración y reniegan de las experiencias superadoras, sino que quedan al margen de todo aprendizaje y descartados de la sabiduría. Rozan la patología. En la sociedad argentina de hoy esa masa crítica existe y está compuesta por adultos de toda condición social, cultural y económica, que se desempeñan en diferentes ámbitos y funciones. La suma de sus comportamientos en su vida pública y privada convierte a la argentina en una sociedad adolescente, dicho esto en el más sombrío y preocupante sentido de la palabra. Una sociedad es adolescente cuando sus adultos matan y se matan en las rutas, conduciendo sin respetar normas, sin asumir responsabilidades, obsesionados por dar absurdas demostraciones de no se sabe qué habilidad o falso coraje. Una sociedad es adolescente cuando sus dirigentes (políticos, empresariales, sociales) actúan urgidos por sus intereses propios, desconociendo toda noción de pertenencia a un conjunto, así como un adolescente se prioriza por sobre su familia. Una sociedad es adolescente cuando la mayoría de sus miembros adultos desprecia los espacios públicos y comunes, los maltrata, los usa en beneficio propio, cuando ensucia, no cuida, invade, depreda creyendo que esos espacios se autoconservan o que “alguien” (un funcionario, un adulto, “cualquiera”) se hará cargo de limpiar, reponer, ordenar, pagar, como lo hacen papá, mamá, la mucama, el portero o el preceptor. Una sociedad es adolescente cuando la mayoría de sus miembros confunde sus deseos con derechos y considera que los mismos tienen que ser satisfechos en el acto, por encima de cualquier razón y antes que los de otros o a costa de estos. Y es aún más adolescente cuando dividida en “tribus urbanas” (o piquetes de todo tipo y color) depreda, interrumpe, impide, descalifica, ignora, perjudica en nombre de sus declamadas urgencias. Cuando esas urgencias se convierten en las únicas válidas, la falsa adolescencia es aún mayor. Y sus consecuencias se agravan cuando hay ausencia de adultos dispuestos a asumir su rol de tales marcando límites, orientaciones y normas. Una sociedad es adolescente cuando una masa crítica de sus componentes ignora las reglas, se burla de ellas, cree que las transgresiones (límites de velocidad violados, normas de convivencia incumplidas, leyes burladas, obligaciones impagas, deberes eludidos) son sólo travesuras, que son graciosas y que dan carné de vivo, de listo. Y se hace más adolescente aún cuando esa masa crítica se acostumbra a vivir sin sanciones, a esperar moratorias (que siempre llegan), a cuestionar todo límite. Una sociedad patentiza su adolescencia cuando la masa crítica jamás de hace cargo de las consecuencias de sus acciones personales y cuando, en lo personal y en lo colectivo, busca culpables afuera, cree que los “otros” la persiguen, que el mundo está en contra. El adolescente sostiene que el profesor tal o el preceptor cuál se la “tiene jurada” por qué sí, que el adulto cuál tiene “mala onda” o que cualquiera que le recuerda una obligación es un “amargo”. Una sociedad es adolescente cuando una proporción altamente significativa de sus miembros cree que no hay diversión sin alcohol (las fiestas que empiezan a la medianoche y se basan en ruido y bebida, sin interacción ni comunicación, están lejos de ser prioridad de los verdaderos adolescentes, cada vez más adultos ignoran cómo “divertirse” sin esos elementos). Y cuando esa misma proporción de sus habitantes no confía en sus propios recursos existenciales y necesita siempre algún tipo de dopaje (psicofármacos, autos cada vez más veloces, artilugios tecnológicos cada vez más sofisticados, variados rejuvenecimientos artificiales), del mismo modo en que los adolescentes necesitan afirmar su identidad a través de la ropa, las zapatillas, el mp3, el celular estrambótico, el piercing, etc. La pregunta, ante todo esto es: ¿una sociedad congelada en un estado de adolescencia perenne, disfuncional y tóxica por obra del comportamiento de la mayoría de sus adultos, puede guiar a los verdaderos adolescentes (a quienes lo son no por “nacionalidad” sino porque ese es el momento de sus vidas), hacia la construcción de una vida responsable, de una existencia preñada de sentido? ¿Puede exigirles a sus hijos que crezcan? La respuesta sólo puede provenir de los adultos que aún sobreviven en la sociedad argentina. Y de quienes despierten del ocio de una adolescencia disfuncional, ilusoria y tardía. Estén en la función que estén, hagan lo que hagan, tengan el cargo que tengan.


Sergio Sinay

miércoles, 22 de octubre de 2008

Lucha...

Lucha
Hamlet Lima Quintana

Hay días en que la paciencia se acaba,
como el pan de los pobres.
Ésos son los días exactos,
como un alumbramiento,
para iniciar la lucha.